La odontología general es el punto de partida (y de mantenimiento) de una boca sana. Es el área que se ocupa de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de los problemas más comunes de dientes y encías; y, cuando es necesario, coordina o deriva a otras especialidades para que todo tenga sentido dentro de un plan. Dicho fácil: es tu “dentista de cabecera”, el que te ayuda a no vivir a base de urgencias.
Y esto no va solo de estética ni de “tener los dientes blancos”. Va de salud, de comodidad al comer, de evitar dolor e infecciones, y también de ahorrar tiempo y dinero a medio plazo. Cuando se detectan caries o problemas de encías a tiempo, el tratamiento suele ser más sencillo; cuando se deja pasar, la cosa se complica.
Si estás en Nou Barris (Barcelona) y quieres un seguimiento claro, con revisiones, limpiezas y tratamientos habituales, en Clínica Dental Turó puedes pedir una consulta para valorar tu caso y marcar un plan realista.
¿Qué es exactamente la odontología general?
La odontología general engloba la atención más frecuente en una clínica dental: revisiones, prevención, higiene profesional, control de encías, empastes y procedimientos comunes. El objetivo no es “hacer cosas por hacer”, sino mantener la salud bucodental con un criterio simple: prevenir primero, tratar lo necesario y mantener lo conseguido.
En la práctica, el odontólogo general suele ser quien:
- evalúa tu situación completa (dientes, encías, hábitos y antecedentes),
- detecta problemas en fases tempranas,
- te explica prioridades (qué conviene arreglar ya y qué puede esperar),
- y te acompaña con un plan de mantenimiento para que no vuelvas al punto de partida.
Qué incluye una visita de odontología general (sin sorpresas)
Aunque cada caso es distinto, una visita de odontología general suele tener tres momentos que se complementan.
Primero: entender tu contexto (más importante de lo que parece)
Una parte clave es hablar de síntomas y hábitos. Hay personas que “se cepillan mucho” pero sangran; otras no sienten nada pero tienen caries recurrentes; otras aprietan los dientes al dormir y no lo relacionan con el dolor mandibular. Por eso se suele comentar:
- si hay sensibilidad, sangrado, molestias al masticar,
- cómo es la higiene diaria (y si hay hilo/cepillos interdentales),
- dieta (picoteo, bebidas ácidas o azucaradas),
- estrés o bruxismo,
- y cualquier antecedente o medicación relevante.
No es interrogatorio: es la forma de ajustar el diagnóstico y el plan a tu realidad.
Segundo: exploración y diagnóstico clínico
Aquí se evalúa el estado de dientes y encías: caries visibles, empastes antiguos, desgaste, inflamación, retracciones, sarro, etc. A partir de ahí se concreta qué está pasando y qué conviene hacer.
Tercero: un plan con prioridades
La odontología general funciona bien cuando sales con claridad. Normalmente se establece:
- qué es urgente (si lo hay),
- qué es prevención/mantenimiento,
- y qué tratamiento conviene programar con calma.
La idea es que no sea “venir cuando duele”, sino tener control.
Tratamientos habituales dentro de odontología general
En odontología general hay dos grandes bloques: prevención/mantenimiento y tratamiento de problemas comunes. Los dos se necesitan.
1) Higiene profesional y prevención: la base de todo
La higiene profesional (limpieza dental) ayuda a eliminar placa y sarro acumulados en zonas donde el cepillado, incluso bien hecho, no siempre llega. El propio Consejo General de Dentistas de España menciona la limpieza profunda como uno de los tratamientos frecuentes y señala que puede recomendarse al menos una vez al año, e incluso cada seis meses, según el caso. Consejo General de Dentistas de España+1
Ahora, ojo: la limpieza no sustituye tus hábitos, pero los potencia. Cuando la prevención está bien montada, baja el riesgo de sustos. En sus recomendaciones divulgativas, el Consejo insiste en cepillarse al menos dos veces al día durante dos minutos con pasta fluorada, y acompañarlo con hilo dental o cepillos interdentales.
2) Caries y empastes (obturaciones): arreglar antes de que escale
La caries es tramposa: a veces no avisa hasta que ya ha avanzado. Por eso las revisiones importan. En términos generales, cuando se detecta a tiempo, lo habitual es eliminar el tejido afectado y reconstruir el diente con una obturación (empaste). Es un tratamiento muy común en clínica general y está descrito como tal por el Consejo General de Dentistas. Consejo General de Dentistas de España
3) Encías: el “detalle pequeño” que puede hacerse grande
Mucha gente normaliza el sangrado al cepillarse. Y no debería ser el estándar. Las encías inflamadas suelen estar relacionadas con placa/sarro y mejoran mucho con higiene guiada, limpieza y revisiones. Además, las encías son el soporte del diente: si el soporte se deteriora, el diente puede empezar a dar problemas aunque “no tenga caries”.
4) Extracciones simples: cuando conservar no es lo mejor
A veces hay piezas que, por daño estructural o pronóstico, conviene extraer. La odontología general valora esto dentro de un plan: no es el primer recurso, pero sí una herramienta cuando mantener el diente supone más riesgo que beneficio.
Señales de alerta: cuándo conviene pedir cita (aunque “no sea para tanto”)
Hay síntomas que merecen revisión porque suelen ir a más si se ignoran. Sin dramatismos, pero con sentido común, conviene consultar si notas:
- dolor al masticar o sensibilidad que aumenta,
- sangrado frecuente en encías,
- mal aliento persistente pese a higiene,
- un empaste que se ha roto o un diente astillado,
- sensación de presión, inflamación localizada o “algo raro” en la encía.
La idea no es asustarte: es evitar que lo que hoy es pequeño se convierta en un problema grande.
¿Cada cuánto debería ir al dentista?
Aquí conviene ser honestos: no hay una única frecuencia válida para todo el mundo. Lo correcto es que el intervalo dependa del riesgo individual (caries recurrentes, encías delicadas, bruxismo, ortodoncia, hábitos, etc.).
Como referencia clara y fácil de entender, el NHS (National Health Service, el sistema público de salud del Reino Unido) )explica que, después de una revisión, el dentista recomienda cuándo volver y que el intervalo puede ser tan corto como 3 meses o tan largo como 2 años; en personas con buen estado general, suele moverse entre 12 y 24 meses.
Además, en un documento informativo del NHS se mencionan intervalos máximos clínicamente recomendados de hasta 24 meses en adultos (y hasta 12 meses en menores), siempre dentro del criterio profesional según el estado de cada paciente.
Traducción práctica: si llevas años estable y con buena rutina, quizá puedas espaciar más; si estás “en fase de arreglar y estabilizar”, o tienes tendencia a caries/encías, lo normal es hacer controles más frecuentes.
Cómo cuidar tu boca en casa (sin volverte loco)
La prevención eficaz suele ser sencilla, pero constante. Lo más rentable es mantener una rutina básica bien hecha: cepillado dos veces al día durante dos minutos, pasta con flúor, y limpieza interdental. El Consejo General de Dentistas lo resume de forma muy clara en sus recomendaciones divulgativas.
Si te cuesta ser constante, no pasa nada: se puede ajustar la rutina a lo que de verdad haces en el día a día. La odontología general también va de eso: de hacer planes sostenibles.
Preguntas frecuentes sobre odontología general
¿La odontología general incluye limpiezas y empastes?
Sí. Son tratamientos habituales y muy frecuentes dentro de la clínica general, junto con el diagnóstico y la prevención.
¿Cada cuánto debería hacerme una limpieza?
Depende de tu caso. Como orientación, el Consejo General de Dentistas menciona la limpieza profesional al menos una vez al año, y en algunos casos cada seis meses.
¿Cada cuánto debería hacerme una revisión?
Se ajusta según riesgo. El NHS (National Health Service, el sistema público de salud del Reino Unido) describe intervalos entre 3 meses y 2 años, con muchas personas en rangos de 12–24 meses si su salud oral es buena.
Si no me duele nada, ¿igual tiene sentido ir?
Sí, porque muchos problemas comienzan sin dolor. Las revisiones sirven para detectar a tiempo y mantener estable.
Odontología general en Nou Barris: pide cita en Clínica Dental Turó
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